“LAS PERSONAS HACEMOS EL MUNDO Y LA MÚSICA LO REFLEJA”

Mala Rodríguez no necesita presentaciones. Con más de 20 años de carrera, acaba de presentar su primer libro: “Cómo ser Mala”. Unas memorias en las que relata sus experiencias más profundas, sin censura ni tapujos. Mala nos enseña que no hay que sentir vergüenza por hacer o sentir lo que realmente se quiere. Camaleónica, disfrutona, íntima y pura. Así se muestra nuestra artista de portada para el número #02.

Editora: Sara González Arribas @saragonzlz
Fotografía: Pierre Navy @pierrenavy
Dirección Artística: Carlos Pego @carlospeggo
Asistente fotografía: Jesús Rubio @j.rubio95
Maquillaje y peluquería: Berta Jiménez @bertajimenezx
Asistente maquillaje y peluquería: Eva García @alieggarcia
Nail artist: Aina Magnusson @bcnnails_official

 ¡Hola María! Es un placer que estés hoy aquí con nosotros, encabezando la portada del número #02 de TAGMAG. Lo primero de todo, ¿cómo estás y cómo se presenta este 2021 para ti?

Muchas gracias por invitarme. Estoy feliz de poder participar en movidas que están llenas de creatividad y talento. Este 2021 está lleno de “maldades” (risas)

¡Cómo nos gusta a nosotros! y sobre todo que nos lo vayas a contar… El pasado 30 de junio salió a la luz “Cómo ser Mala”. Nos ha llamado mucho la atención que este libro lo has escrito tú, sin ayuda de ningún escritor… Es cierto que muchos músicos están acostumbrados a apoyarse en escritores, y en firmarlo conjuntamente… Según esto nos gustaría que nos explicaras: ¿Cómo surgió la idea? ¿Cómo quisiste embarcarte en este nuevo proyecto?
Había recibido propuestas para escribir un libro anteriormente, pero no veía el momento. Estaba demasiado ocupada con otros proyectos, y no lo pude valorar desde otra perspectiva. Cuando uno mira su trayectoria, es necesario hacerlo desde la calma. Ese momento llegó. Estoy viviendo ahora un momento muy bello, desde el cual me siento yo, tranquila y en paz. Me agrada mirar atrás y decir “mira, ¡cómo ha molado todo! Esto estuvo regular; esto fue genial…” En definitiva, lo bueno y lo malo me ha llevado donde estoy hoy y eso me agrada. El libro arrancó con el relato del tren, y ahí fue donde entendí que tenía que llevar ese tono, ese estilo y ese ritmo. Lo que tenía claro es que no quería que fuera algo cronológico, que estuviera estructurado… El libro es una especie de diario loco, de mogollón de cosas que me han pasado. Sobre todo, quería que la gente que me sigue entienda lo que hay detrás de las canciones. Que conozcan al artista que hay detrás, desde dentro. ¡Es muy inspirador, Mala! Enhorabuena. Continuando con la entrevista y en referencia a tu personalidad: ¿Es Mala diferente a María Rodríguez?

Son partes de uno. No es Mr. Jekyll and Mr. Hyde (risas), pero sí que puedo decir que yo a veces me siento más Mala, unos días que otros…

Entonces, a veces la influencia de Mala sí que ejerce en quién es María Rodríguez, pero también lo sabes separar…

Me dejo llevar… Hay ciertos aspectos de mi personalidad que yo considero que son más Mala, y otros aspectos que considero que son más María.

Al final es tu esencia que forma parte de tu personalidad…
En una entrevista previa comentabas que te criaste con gente de Colombia y que no concebías tu música sin expresar esas influencias que tuviste… ¿Viene de ahí esa inquietud que estamos viendo en tu música actual? 

Siempre he tenido inquietud por la música latina. Mi madre era una fanática de la música de cantautores latinoamericanos, como Mercedes Sosa y muchos otros… También tengo un tío colombiano que, desde siempre, compartía toda su cultura en casa, en la familia… Me volvía loca todo ese estilo de música. Desde el principio he tenido mi oído en la música latina. Lo veo como algo muy importante, como algo realmente bonito, que me hacía soñar. Para mí ha sido siempre algo muy mío.

Al final es que eres camaleónica… En referencia a esta pregunta, ¿en algún momento te planteas tener tu propio sello o meterte más en producción? En definitiva, ¿qué otras facetas dentro de la industria son las que más te llaman? 

Es un trabajo muy difícil. Yo me veo en todo caso como una A&R, puedo ver el talento que hay en otras personas. Hay una química que entre los artistas se ve… Es cuando alguien está despuntando, cuando tienen un brillo especial. Esto sí es algo que podría hacer. La verdad es que nunca he pensado en: “voy a hacer mi propio sello musical” Lo veo como un súper marrón (risas). Me gusta más hacer producción ejecutiva o escribir.

Has hecho colaboraciones con Lola Índigo, Juan Magán, Beatriz Luengo, te has atrevido con pop, reguetón… adaptando siempre tu estilo a lo actual. ¿Crees que el público del rap en España todavía es muy purista? 

No creo. Yo creo que ahora el público consume de todo y les da igual de dónde venga. Simplemente disfruta de la música. No es: si no es esto, no lo escucho…

Te lo preguntaba porque es cierto que en EEUU está más normalizado que un artista de reguetón haga colaboraciones con un artista de rap. A nadie le sorprende… ¿Cómo lo ves en España? 

En comparación con otros países, siempre vamos un poco más lentos… Pienso que también tiene que ver con la inmigración, con la integración de todas las culturas que se dan en un país. Es un tema sociológico. Las personas hacemos el mundo y la música lo refleja.

Tu imagen ha cambiado bastante en estos últimos 20 años. Desde “Lujo Ibérico” donde te mostrabas mucho más tímida, el vestuario con chaquetas oversize, y otro tipo de estilo. De hecho, en tu libro comentas que a pesar de haber ganado tu primer Latin GRAMMY estabas bastante mal y no disfrutabas trabajando. ¿En qué momento dijiste basta y empezaste a abrazar a la nueva Mala que estamos viendo?

El antes y el después vino cuando hice “Bruja”. Ha sido un trabajo de muy poquito a poquito. Con “Bruja” me sentí diferente. Me acuerdo que hasta me corté el pelo. ¡Yo nunca me había cortado el pelo! Para mí fue cerrar el círculo con ese álbum. Ahí empezaba una nueva etapa en mi vida.

Me llama la atención lo que comentas del pelo, porque es cierto que muchas personas asocian los cambios de estilo de vida al look que llevan. Te sientes diferente, ¿verdad?
Totalmente. Además, del pelo se saca mucha información. Si quieres saber qué enfermedades has tenido, o incluso si te has drogado (risas). Con un mechón pueden sacar muchísima información.  Volviendo al tema, con ese cambio de look inicié otra etapa en mi vida.
Ahora te presentas como una mujer directa y sin tapujos, además de empoderada, dueña de tu sexualidad, cosa que muestras con un contenido diverso en tus RRSS. ¿Cuánto hay de espontaneidad? Es decir, ¿cómo decides un día mostrar tus rutinas de ejercicio por las mañanas o una foto en la bañera, en la cama…?

A mí me gusta que sea fresco. Yo noto cuando es forzado y eso no va conmigo. No me gusta que sea encorsetado, planificado… tan de “oficina”. Me gusta disfrutar del momento, lo siento y lo comparto. Hace poco colgué una foto en la piscina, en bikini…

Con esto, quiero decir que parece que no somos dueños de nuestra libertad. El asunto de Samuel me ha chocado muchísimo… Estamos atascados con que tenemos que ser de una manera establecida, y si no eres de esa manera, te sientes culpable, raro… Parece mentira, pero es verdad que cuando tú te destapas, te aceptas cómo eres, no hay nada malo en ti… En mi caso me da igual si no entro en el canon de lo establecido… A mí me da igual de dónde vengas, tu orientación sexual… Hay que aceptarse y nos tiene que dar igual cómo sea el resto, hay que tener respeto por los demás siempre. Bastante cruz tenemos ya con todos los problemas que tenemos en el día a día. Seamos tolerantes, tengamos más empatía… Seamos más amorosos ¡cómo los ositos!

Gracias por reivindicar esto. Es un mensaje muy necesario. La gente tiene que ser consciente de este mensaje, valorarlo y sobre todo interiorizarlo. Muchas gracias por lo que acabas de comentar, seguro que servirá de inspiración a muchísimas personas y lo tendrán muy en cuenta. Somos personas.
Eso es. No somos robots. Quitémonos esa culpa y miedo. En mi libro hay mucho lugar a la reflexión. Después de haber vivido “a saco”, me gusta servir de inspiración y que la gente me siga para más consejos.  Yo siempre muestro lo que me ayuda: hacer gimnasia, levantarme pronto, me han ayudado ciertos libros… Me gusta compartir lo que a mí me hace bien. Crear más círculos seguros, donde podamos expresarnos guay. Tener un ambiente positivo siempre y al máximo.
Como nos comentabas antes, has sido pionera en apoyar la escena, eres abierta y conectas con talentos emergentes como Cecilio G en su día, Pxxr Gvng en España… ¿Podrías decirnos artistas actuales que te gusten, que crees que podrían despuntar en unos años?

Me encanta María Sioke. Es un ser humano hermoso, bellísimo. Es una linda persona, y a mí eso también me importa. Parece que solo vemos: ¡Es un gran artista! Me importa mucho la vibra de la gente. Me gusta mucho lo que hace, es una niña muy creativa, se inventa hasta sus propios looks, está rodeada de gente muy creativa. Ella es de Almería, y para mí es especial apoyar el talento andaluz, de mi tierra.

¿Cómo descubres a los nuevos talentos? 

Me encanta perderme en internet, en SoundCloud… Hace mucho que explotó lo qué es hoy lo urbano. Busco aprender de otros artistas y lo hago desde hace mucho tiempo. Siempre ha sido así, por eso amo internet. De hecho, tengo un tatuaje que pone “internet”.

Hablando de internet, la entrevista que tuviste con Broncano en La Resistencia, le comentabas que, no todo lo que hay publicado sobre ti en internet, es verdad. De hecho, reconociste que tú misma le cambiaste la biografía a un productor desde Wikipedia (risas).

Sí. Lo hice para demostrar que no te tienes que creer siempre todo. Nunca dar nada por sentado. No hacer suposiciones. No me monto películas sobre nada, y te diré que es súper sano.

Para terminar este primer bloque de preguntas, quería comentar que sabemos que colaboras en centros para chicos y chicas con necesidades especiales, ¿cómo surgió esto? Ya que muy poca gente lo sabe…

Hablas del voluntariado. No es un voluntariado al uso. Conocí a un niño que estaba en ese centro, que era muy fan. Él quería que yo fuera un día al taller. Finalmente, un día fui, y desde ese momento empecé a ir cada lunes, algunos viernes…Hemos empezado a hacer canciones, de hecho, tengo un pequeño grupo allí. Es muy hermoso, me lo paso súper bien. Son lo máximo. Desde aquí les mando un beso enorme a todos los del Taller Moraga, son geniales. Por culpa del libro no he podido seguir haciendo mis visitas, pero tenemos un proyecto en conjunto: vamos a hacer una canción que está súper guapa. Cada uno escribe un verso, lo vamos ensayando, y lo vamos a grabar.

Es muy inspirador que apoyes este tipo de causas…

No sabéis lo bien que me lo paso ahí. Son unos máquinas y yo disfruto muchísimo. ¡Son ángeles!

Pasamos al segundo bloque de preguntas, ¡un poquito más cachondo y de salseo!

Si tuvieras que meter ahora mismo en una caja tres cosas, y abrirla en cinco años, ¿qué meterías? 

¡Qué difícil! Metería una lata de atún, que seguro que durará. Es lo único en lo que confío, en las latas de conserva (risas). No sé qué incluiría… lo importante para mí no son cosas, son recuerdos, olores… no tengo apego por lo material. De hecho, mi marido siempre dice: ¿Cómo le dejas esto a la niña? La verdad es que me da igual si lo rompe… No suelo tener apego por cosas materiales. Bueno, ahora que lo estoy pensando…tengo un letrero que pone “Reservado” en japonés, que me llevé de un restaurante cuando estuve en Tokio. ¡Me encanta! Era la primera vez que iba a un lugar tan lejano, con una cultura diferente. Es de los lugares que más me han gustado del mundo. Me encanta esa sensación de viajar a países donde no puedes comunicarte porque no hablan ni inglés… Ese letrero me encanta, tiene como letras góticas y es de las pocas cosas que conservo mudanza tras mudanza, y ¡me he mudado muchísimas veces!

Mala, ¡yo quiero ver ese letrero! 

¡Claro! Un día lo cuelgo en redes sociales (risas)

Qué más metería… ¡Ya sé!  Un pañuelo que me regaló una amiga en una de las mudanzas… Me hizo sentir como que al llegar a ese sitio, ella me estaba dando la bienvenida de esa forma. Por cierto, ella es japonesa, se llama Kaori. Me sentí muy arropada, y eso es muy bonito.

Entonces, nos quedamos con la lata de atún, con el letrero y con el pañuelo…(risas)
En tu libro hablas de música, fiestas, crisis, drogas, viajes, talento, sexo, crecimiento y ferocidad. Mala Rodríguez, reina indiscutible del rap en español, pero… ¿cuál es tu mayor placer culpable?

Me gusta mucho el vino artesanal. ¡Me encanta! Lo he descubierto hace poco, y sinceramente, está muy rico, no te deja resaca. Cada vino tiene una historia, incluso el arte que le ponen a las etiquetas ¡es súper cool! Hay como un cariño especial en cada botella. Me parece como un vinilo, pero efímero.

Una de tus canciones más conocidas es “La Cocinera” y el estribillo es” Soy la cocinera de tus mejores platos. Deja que te empape con lo que yo me empapo” ¿Cuál es el mejor plato de la Mala?

Podría hacer con los mismos ingredientes, cada noche, un plato diferente. Con aguacate, huevo, mayonesa, aceitunas, pan y tomate.

¡Qué bueno suena! Seguro que está buenísimo. 
Muchísimas gracias, Mala. Ha sido un placer estar hoy aquí contigo, y que nos regales un poquito de tu tiempo, que sabemos que estás muy liada. ¡Estamos felices  de que encabeces nuestra portada número #02!

¡Gracias a vosotros! Me siento muy afortunada de rodearme de personas con tantísimo talento. Ha sido un auténtico placer.

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